Etimológicamente la palabra presupuesto es viene de pre- (antes) y supuesto (hipótesis, creído, o dado por cierto). Es decir, dar por cierto antes de que ocurra. Trasladado al ámbito empresarial es la expresión financiera del plan que tenga la compañía para un espacio de tiempo concreto.

Ahora que se acaba un año es momento de hacer balance del ejercicio, repasar aciertos y errores pero también de mirar al futuro y predecir cómo nos encontraremos. Hacerlo nos permite caminar hacia caminos más eficientes tanto en la disposición de recursos como en la orientación de nuestra producción y venta. La importancia del  presupuesto es indudable.presupuesto año 2020

Sin embargo, predecir lo que puede deparar os el 2020 nos puede parecer complicado. Hay ciertas variables que escapan de nuestro control, pero no es óbice para que no dibujemos un presupuesto anual de una pyme que nos servirá de mapa de situación. Es importante contar con metas específicas en lo financiero para nuestro devenir, para la motivación del equipo y para nuestra propia organización.

Debemos trabajar en que se trate de objetivos acordes a nuestra realidad y que, así, resulten útiles. Lo propuesto debe tener un sentido, que viene dado por un análisis en profundidad de los gastos e ingresos de ejercicios anteriores pero también de muchas otras variables.

El primer paso para la elaboración de un buen presupuesto es el autoconocimiento financiero. Debemos tener una radiografía que detalle nuestro patrimonio, nuestras deudas y trabajar en la proyección de lo que viene. Para eso es útil observar nuestras tendencias, las del mercado y aplicarlas a las diferentes variables que contiene el presupuesto.

 

Pasos para crear presupuesto para año 2020

1. Estimación ingresos

Para elaborar un presupuesto el primer aspecto a tener en cuenta es los ingresos que esperamos: cuánto y cómo vamos a vender. En ese proceso influye cómo de demandado este aquello que vendamos pero también otros factores como nuestra posición en el mercado, la competencia que tengamos o  nuestra capacidad de producción.

Contando con todo ello podemos ver si la previsión de ventas es baja, moderada o alta. En este caso no se trata tanto de fijar un objetivo que nos ilusione y esté relacionado con la buena marcha de la empresa, como de hacer un planteamiento acorde a la realidad. Para eso también tendremos en cuenta  factores como los datos históricos, las tendencias de consumo de nuestro producto o servicio o el comportamiento de la economía.

Este dato de ingresos provenientes de nuestras ventas será lo que marque el latido de nuestra empresa. De ahí obtendremos decisiones de reforzar o no el equipo, de invertir en unos aspectos u otros…


                                        ✉️ Suscríbete a a3news y recibe cada mes contenidos como éste


2. Estimación gastos

La otra cara de nuestra moneda son los gastos. Contemplamos tres tipos o casos diferentes. En primer caso los gastos generales, que pueden ser fijos (como las nóminas o los recursos) o variables (como pueden ser los gastos administrativos).  En el segundo las inversiones que planeamos realizar y por últimos imprevistos. Es vital contar con un montante para esto, dado que puede ser la diferencia entre nuestra liquidez o no. Es positivo realizar una previsión mensual o trimestral, y más teniendo en cuenta el próximo punto.

3. Estimación de Flujo

Aunque el resultado que nosotros pronostiquemos de gastos e ingresos se haga efectivo a final del ejercicio, hay que valorar también cuándo se producen. Debemos  ver si podemos afrontar los gastos operativos que vayan surgiendo con nuestros propios ingresos. En caso de no ser así debemos planear cómo recurrir a fuentes de financiación o cómo recortar gastos.

Una vez realizado este trabajo, conviene distribuirlo. Cada empresa tiene una estructura diferente, pero en todas es muy aconsejable que cada área o departamento cuente con su propio presupuesto. Hay varios motivos que aconsejan esta práctica: el primero es que facilita la comprensión y el seguimiento del mismo cuando cada uno ve reflejadas sus partidas.

El segundo es que nos permite una mayor responsabilidad y motivación por parte de los equipos y una decisión más acorde a su realidad por parte del manager de cada área. Trabajar presupuestos más pequeños a partir del global mejorará su recepción en el equipo.

como elaborar el presupuesto para año 2020Eso sí, para que esto suceda es positivo organizar la comunicación del presupuesto. Es importante saber el contexto en el que lo vamos a comunicar tratando de generar situaciones propicias en función de las decisiones que conlleve este presupuesto. Fin de año, por diferentes motivos, son fechas especiales por lo que conviene que la comunicación de los presupuestos esté bien diseñada en función de la actividad de cada área, de lo que vayamos a comunicar, de sus perfiles…

Diseñado y comunicado, el presupuesto anual de la empresa  no pasa a una vitrina de nuestra empresa listo para ser admirado. Es prácticamente un organismo vivo. Debemos realizar procesos de revisión para ver si todo marcha como debe, o tenemos que reorientar algunos aspectos.

Esa revisión nos dará información interesante, en el momento y pasado un tiempo. Una vez que finalice el ejercicio y con las cifras cerradas mes a mes y trimestre a trimestre, seremos mucho más certeros en el control del flujo de caja de cara al año siguiente.

La previsión de ventas o inversiones, contar con los gastos fijos y pensar en imprevistos, calcular el flujo, dividir por áreas… Todo son tareas que contribuirán a realizar un uso más eficiente de los recursos. En eso se basa la importancia del presupuesto ya que gracias a ello podremos ser una empresa más competitiva.


                                         ✉️ Suscríbete a a3news y recibe cada mes contenidos como éste


 

Compartir en redes sociales Facebook Twitter Linkedin
Comentarios