Los pagos a cuenta son cantidades que un contribuyente, bien sea persona o sociedad, paga sobre un impuesto que aún no se ha liquidado, pero que sí lo hará y que la Ley obliga a ir pagando durante el periodo en el que se va generando. De tal manera que ese dinero cuando llegue la liquidación definitiva no deberá abonarse y en caso de que se haya aportado más de lo que se debía se establecerá una devolución.  

Hay tres tipos de pagos a cuenta. Son los siguientes:pagos a cuenta

Pagos fraccionados: Son aquellos que realiza el mismo contribuyente que a posteriori acometerá el pago total del impuesto.

Retenciones: En este caso son las cantidades que se retienen para el pago del impuesto del salario o de cualquier otra percepción

Ingresos a cuenta: En este caso también lo realiza el sujeto del impuesto, pero como lo hace en especie no puede retener y está obligado por ley a ingresar a cuenta unas cantidades.

En este post nos centramos en el impuesto de sociedades, que es a las entidades lo mismo que el IRPF a las personas físicas. Su labor es gravar la renta tanto de las sociedades como de las entidades jurídicas. El pago a cuenta del mismo comprende las cantidades que cada entidad va ingresando a lo largo de los meses como previsión de lo que será su declaración anual sobre este impuesto.

El pago a cuenta del Impuesto de sociedades es obligatorio y se produce a lo largo del año, es un pago fraccionado concretamente en 3 cuotas. Para su presentación podemos emplear los modelos 202 y 222.

Esa presentación tiene que darse en los primeros veinte días naturales de los meses de abril, octubre y diciembre. En este 2019 el segundo y tercer pago se realizarán del 1 al 21 de octubre y en diciembre del 2 al 20. Ambos tienen una excepción: si el resultado sale a ingresar y se opta por la domiciliación bancaria, la fecha límite se sitúa cinco días antes de los señalados en este párrafo.

Modelo 202

En este post detallamos toda la información sobre el modelo 202, que es un modelo que tienen que tener  todas las entidades que se estén en nuestro país de forma continuada. También deben presentarlo aquellas entidades que estén en régimen de atribución de rentas, es decir que han sido constituidas fuera de España pero sí que tienen presencia aquí. La presentación es obligatoria en dos casos:

  • Aquellas entidades con un volumen de operaciones que sea mayor que los 6.010.121,04 € en el ejercicio anual.
  • Aquellas entidades cuyo resultado sea positivo aunque no hayan llegado a esa cifra.

 Se trata de un modelo que sólo podemos presentar por vía telemática. Para contabilizar el pago a cuenta podemos hacerlo de dos maneras:

  • La primera es la resultante de coger la cuota íntegra del último impuesto de sociedades que se haya presentado y restar las deducciones, bonificaciones, retenciones e ingresos a cuenta. Esa cifra será la base del pago, al que le debemos aplicar un 18% y obtendremos la cantidad a ingresar.
  • La segunda manera es aplicar al resultado del ejercicio en curso un porcentaje variable. En el caso del primer pago se calcula sobre el resultado de los tres primeros meses del año restando las bonificaciones, retenciones e ingresos a cuenta.

En octubre y diciembre se calcula sobre el resultado del 30 de septiembre y de noviembre respectivamente.

Modelo 222

Este modelo 222 es de obligada presentación para aquellas entidades que opten por aplicar el régimen de consolidación fiscal que está descrito en la ley 27/2014 del Impuesto de Sociedades, concretamente en el Capítulo VI del Título VII.

Este modelo 222 obligatoriamente debe presentarse de forma telemática por Internet  a través del sistema dispuesto por la AEAT de identificación y autentificación. En las sociedades a las que se activa este modelo, el 202 desaparece ya que sólo están obligadas a presentar el 222. Si trabajas con la versión Premium de a3ASESOR | soc, podrás presentar este pago fraccionado del Régimen de consolidación fiscal de una forma sencilla como puedes ver en este post.



 

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