La recuperación legal de la jubilación forzosa por convenio, anulada tras la reforma laboral de 2012, es uno de los aspectos sobre los que incidirá la contrarreforma laboral, según apuntan fuentes de Gobierno y sindicatos.

Repasamos los puntos más importantes de una medida que podría llegar en breve y que, según la CEOE, se hace necesaria fundamentalmente “en el sector industria, especialmente automoción” como medida para “revitalizarlo”.

1.-¿En qué consiste?

La denominada “Jubilación forzosa” se refiere a la posibilidad de que las empresas pudieran retirar a un trabajador sin indemnización, cuando este alcanzara la edad ordinaria de jubilación (es decir, 65 años y 6 meses en 2018).

2-¿A que trabajadores afectaría la medida?

Esta medida estaría estrechamente ligada a los siguientes criterios: que se contemple en su convenio colectivo, que el empleado tenga derecho a la pensión de jubilación completa y con el 100% de su base reguladora.

Desde el Ministerio de Trabajo se incide en este último aspecto, señalando que su aplicación se realizará “en el marco de los convenios colectivos que lo pacten, nunca por ley”.

3.- ¿Cuál es la situación actual?

Si se toma toman como referencia los datos actuales, según fuentes del Ministerio de Trabajo, tan solo un reducido número de trabajadores se jubila pasada la edad ordinaria de jubilación. Las cifras de la Seguridad Social así lo avalan: la edad media de jubilación en España se sitúa en 64,2 años.

Sólo un 8% de los trabajadores que accedieron a la pensión contributiva de jubilación a lo largo de este 2018 comenzaron a cobrar a partir de los 66 años. En el caso de los autónomos, las cifras son bastante superiores: el 19,4% se jubiló con 66 años o más.

Fue en el año 2013 cuando se aprobó la reforma de las pensiones, que contemplaba elevar a 35 años el periodo mínimo de cotización para la jubilación anticipada voluntaria. Para acogerse a la jubilación anticipada forzosa era condición sine qua non tener 33 años cotizados. Desde entonces, el escenario laboral se ha modificado sustancialmente, al aumentar de manera muy considerable el número de empleados con edades comprendidas entre los 60 a 64 años.

4.-Generación de empleo

Para UGT y CCOO el retiro forzoso tendría que ir acompañado del compromiso de contratación por parte de los empresarios. Inciden en que las medidas concretas deberían reflejarse en los convenios colectivos e irían en única dirección: la inclusión de cláusulas para reforzar “el empleo joven o una estructura de plantillas con más personal fijo”.

En dirección paralela al retiro forzoso avanza otra medida que podría afectar a un parte importante del tejido laboral: el contrato de relevo. Esta modalidad contractual tiene un único objetivo, según señalan fuentes del Ejecutivo: facilitar el rejuvenecimiento de las plantillas mediante decreto.

La introducción de esta novedad, debatida y acordada por unanimidad con los interlocutores sociales en la Mesa de Diálogo Social por el Empleo, responde a la demanda de acciones inmediatas para reducir el desempleo de los jóvenes.

En este sentido, según han destacado desde el Gobierno, su establecimiento está en consonancia con el Plan de Choque por el Empleo Joven 2019-2021, aprobado el pasado 7 de diciembre, porque favorecerá el rejuvenecimiento de las plantillas con nuevas contrataciones o mediante transformaciones de temporales en indefinidos.

5.-El papel de los empresarios

En palabras del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, “volver a introducir cláusulas de jubilación forzosa en los convenios colectivos ayudará a impulsar la contratación de jóvenes en las empresas”. Garamendi, en declaraciones recogidas por Europa Press, señalaba que algunas personas, sobre todo de puestos directivos, "abusan" y aprovechan su libertad para jubilarse para intentar pactar con la empresa una indemnización elevada y, si no se la dan, se mantienen en el puesto, frenando la incorporación de jóvenes a la empresa.

En este sentido, recordaba que desde la reforma laboral de 2012 no es posible incluir en los convenios colectivos cláusulas de jubilación forzosa para aquellos trabajadores que llegasen a la edad ordinaria y cumpliesen las condiciones exigidas para acceder a la pensión. Esta obligatoriedad tenía por objetivo fomentar la contratación de trabajadores jóvenes para sustituir a los que se jubilan.

En definitiva, la determinación de recuperar las jubilaciones forzosas por edad en el marco de los convenios colectivos y fijar un registro obligatorio de los horarios de los trabajadores son dos de los aspectos esenciales de la contrarreforma laboral que se está sobre la mesa del debate entre los agentes sociales. La primera de esas decisiones puede, a juicio del Gobierno, facilitar el empleo y la segunda -recalca- evitar abusos de las empresas y facilitar la resolución de discrepancias.

Compartir en redes sociales Facebook Twitter Linkedin
Comentarios