La mayoría de las empresas tienen cada vez más claro que los modelos laborales están cambiando y que la flexibilidad es un ingrediente clave para mejorar resultados y productividad.

Cada día queda más lejos la idea presentista del trabajo que valoraba el número de horas en el puesto y no el resultado obtenido con ellas. La flexibilidad horaria, el trabajo en remoto o la jornada intensiva son maneras de facilitar una mejor conciliación y promover un mayor engagement con nuestra plantilla.

Cuando llega el verano las altas temperaturas hacen que el desempeño se haga complicado en según qué horas. Algo a lo que hay que sumar el agotamiento después de un curso entero de trabajo. Por eso cada vez más sectores apuestan por la jornada intensiva.

Las ventajas son varias para empresa y equipo:

 

  1. Incremento de la productividad: Con esta medida conseguimos aumentar la productividad gracias a una mejor concentración y a que evitamos horas valle en la jornada (las de después de comer). Así contribuimos a un reparto de tareas más eficiente.
  2. Ahorro de costes: Luz, equipos electrónicos, aire acondicionado… Los gastos de cualquier negocio abierto son muchos. De esta manera aligeramos las facturas de los meses estivales.
  3. Aumento del compromiso: Facilitar la vida al trabajador hará que su visión de la empresa y su concepción mejoren. Será más fácil motivarle y conseguir que se comprometa.
  4. Mejora la conciliación personal y profesional: Con esta medida ayudamos a aquellas que personas que por cuestiones familiares (cuidado de niños o mayores) o de otro tipo necesitan algo más de tiempo en verano.

Desde la empresa en muchas ocasiones hay cierto temor por la dificultad de poner en marcha este tipo de novedades. En casos como estos lo óptimo es recurrir a un software profesional que permite gestionar horarios, turnos, jornadas… Por ejemplo, la solución cloud a3 gestión del tiempo nos permite registrar la jornada, prevenir el absentismo o hacer análisis de los horarios de una forma sencilla e integrada con otras soluciones de gestión como la que gestiona la nóminas. Además con esta solución podremos cumplir con la nueva ley sobre el registro de jornada obligatorio, un aspecto que ha preocupado mucho en los últimos meses en el ámbito empresarial.

 

¿Y cómo gestiono mejor el tiempo?

La jornada intensiva, como indicábamos más arriba, facilita una mayor conciliación pero también exige mayor concentración y efectividad para hacer frente al volumen de trabajo con una jornada diferente.

A continuación repasamos algunas claves para mejorar nuestra productividad en un escenario como este:

  1. Empieza el día con una tarea clave: El principio del día es un momento en el que nuestra mente está despejada y podemos acometer la realización de una tarea importante. No desaproveches ese bloque de tiempo repasando detalles de tareas por acabar, atendiendo pequeños fuegos, “perdiendo” unos minutos en un repaso rápido de tus redes sociales…
  2. Gestiona el mail de manera un poco más eficiente: En ocasiones el mail se convierten uno de los grandes ladrones de tiempo. Trata de consultarlo en momentos concretos y aprende a discernir qué mails son de contestación inmediata y cuáles podemos dejar marcados para una respuesta posterior.
  3. Hoy planificamos, mañana ejecutamos: Algunos especialistas recomiendan planificar las tareas del día siguiente antes de terminar la jornada en la que nos encontramos. Así dejaremos una hoja de ruta hecha y no perderemos nuestro mejor tramo dela jornada en organizar.
  4. Mejoramos la comunicación interna: Uno de los grandes obstáculos de la productividad son las interrupciones con compañeros en la oficina. Esa cercanía que permite generar buen clima, tener apoyos y buenas ideas, en ocasiones dinamita nuestra jornada. Por eso es positivo hablar internamente y establecer un pequeño protocolo de cómo actuar ante según qué temas (por correo normalmente, por teléfono si es algo más urgente, en persona si es imprescindible nuestra ayuda…).
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