De entre las novedades del Real Decreto-ley 19/2020, destaca la doble declaración del Impuesto de Sociedades, que se podrá realizar de forma voluntaria antes del 30 de noviembre de 2020.  Con esta iniciativa, se busca evitar la inseguridad jurídica que podría provocar el hecho de que las empresas no tuvieran aprobadas las Cuentas Anuales el día 25 de julio, en virtud de los nuevos plazos estipulados para presentarlas y aprobarlas.



 

Novedades en el Impuesto de Sociedades y plazos

La Agencia Tributaria explicaba estas novedades de manera muy explícita en un comunicado:

“Una vez que los contribuyentes hayan procedido a la aprobación de las cuentas anuales por el órgano correspondiente dentro del plazo establecido para ello, se deberá proceder de conformidad con lo dispuesto en el apartado 2 del artículo 12 del citado RDLey 19/2020, presentando una nueva autoliquidación en un plazo que concluye el 30 de noviembre de 2020 en el caso de que difiera de la autoliquidación ya presentada.”impuesto sociedades


Así pues, cuando hablamos de la contabilidad del impuesto de sociedades y su declaración a Hacienda (relacionado estrechamente con el modelo 200 y modelo 202 tenemos que hacer alusión directa a una novedad: la más interesante es la regulada en el artículo 12 de este Real Decreto en el cual establece los plazos para la presentación de la Declaración del Impuesto sobre sociedades del año 2019. 

Se limita que se utilizarán los plazos del artículo 124 de la ley.

Es decir, que se presentarán en el plazo de 25 días transcurridos los 6 meses desde la finalización del ejercicio. 

Por tanto, para la gran mayoría de empresas que acaban su ejercicio social el día 31 de diciembre, el plazo hubiera finalizado el día 25 de julio de 2020.

Sin embargo, en el plazo de presentación ordinaria y obligatoria del día 25 de julio la gran mayoría de empresas no pudieron tener aprobadas sus cuentas anuales, lo cual provocó inseguridad jurídica.

 

Declaración adicional del impuesto de sociedades

Para evitar esta inseguridad jurídica, se permite de forma voluntaria la presentación de una segunda declaración del impuesto sobre sociedades, siempre antes del 30 de noviembre de 2020 y con las cuentas anuales aprobadas, presentadas y auditadas.

Si la declaración supusiera un ingreso para la Hacienda Pública sería tratada como una declaración complementaria, sin sanciones ni recargos. Eso sí, con intereses de demora. Si la declaración fuera favorable al contribuyente se trataría como una rectificación de autoliquidación.

La norma especifica que usará la contabilidad que tenga a su disposición la empresa de acuerdo con el código de comercio en ese momento y para ese ejercicio y, en el caso de sociedades cotizadas, las cuentas anuales ya auditadas que son obligatorias para ellas. 

En definitiva y con carácter general, como detalla Agencia Tributaria, se puede establecer que se mantiene el plazo de presentación del impuesto de Sociedades pero que podrá rectificarse sin recargos cuando la sociedad apruebe sus cuentas anuales.

 

‘Nueva declaración según RDLey 19/2020’

Para finalizar, la Administración da una fecha posterior para que se puedan aprobar las cuentas anuales. En este sentido, la empresa, como indicamos, dispone hasta el 30 de noviembre como fecha límite. Una vez se aprueben las cuentas, habrá que presentar una nueva autoliquidación. Hay que tener en cuenta también la cantidad a ingresar, ya que dependiendo de si es mayor o menor, deberá considerarse como complementaria la autoliquidación.

Si la autoliquidación se ha presentado como complementaria, esto se deberá indicar en cada uno de los modelos que se presenten. Por ejemplo, en el modelo 200 se deberá marcar ‘Nueva declaración según RDLey 19/2020’. En este caso se tendrá que indicar también en la primera página que se trata de una declaración complementaria y habrá que aportar el número de justificante de la declaración realizada.

 

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