Una de las áreas de actuación del plan de IVA de la Comisión Europea consiste en armonizar y establecer un sistema definitivo para el comercio intracomunitario de bienes en aras de evitar el fraude.

No obstante, como indica Carolina Verdés, Vicepresidenta Territorial de la APAFCV (Asociación Profesional de Asesores Fiscales de la Comunidad Valenciana) en el siguiente vídeo, para su definitiva aprobación se requiere la unanimidad de todos los estados miembros y su entrada en vigor se postpone a 2022.

Mientras, se han aprobado una serie de medidas rápidas o quick fixes en el seno de la directiva de 2018/1910.

 

La primera de las medidas afecta a las ventas en consigna.

Es muy frecuente que un empresario profesional transfiera físicamente bienes de un estado a otro sin trasladar la propiedad  a su cliente hasta el momento definitivo de la venta. 

Hasta ahora, estos mecanismos consistían en una entrega asimilada y una adquisición también asimilada con la inversión del sujeto pasivo por parte del cliente al momento de la compra en la que se transfiere el riesgo y ventura de la operación. A partir de ahora, y siempre y cuando se reúnan determinados requisitos, se producirá por parte del proveedor una entrega intracomunitaria de bienes y una simple adquisición intracomunitaria de bienes en el momento de la compra definitiva.


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La segunda de las medidas afecta al requisito material para acreditar la exención en la operación intracomunitaria de bienes.

Es sabido que para que exista una entrega intracomunitaria de bienes exenta del impuesto se requiere básicamente, hoy por hoy, que exista una traslación física de las mercancías de un estado a otro; un transporte y, a su vez, que existan dos NIFS otorgados por dos estados miembros distintos.

Pues bien, a partir de ahora no solamente harán falta estos dos requisitos de manera formal, sino que también requerirá de manera material que estos dos requisitos se cumplan, además de informar de dicha operación en el modelo 349 de Operaciones Intracomunitarias de Bienes.

Es decir, que si no existen y no se cumplen estos requisitos se entenderá que la operación está localizada en territorio de aplicación de impuesto y por lo tanto se podrá exigir el IVA repercutido.

 

La tercera medida afecta a la prueba que acredite que ha habido un transporte entre dos estados miembros.

Así, la mercancía deberá ir acompañada de al menos dos elementos de prueba de los recogidos en el Reglamento de Ejecución 282/2011 del Consejo de la Unión Europea como puede ser la póliza de transporte de la mercancía, el CMR o cualquier otro documento de acompañamiento.

Cuando el transporte lo inicia el vendedor y sea a cargo del vendedor necesitará al menos acreditar dos de estos elementos. Mientras que si va a cargo del comprador, además de estos dos elementos se requerirá también una declaración por parte del comprador como que se ha llevado la mercancía a otro estado miembro.

Estas tres medidas tratan de aportar seguridad jurídica y un tratamiento uniforme a las operaciones intracomunitarias de bienes, al comercio transfronterizo en el seno de la Unión Europea y así poder simplificar la tributación y el tratamiento fiscal que hay que dar a este tipo de operaciones.

Todas ellas entran en vigor el 1 de enero de 2020.

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