Seguridad, confianza y autonomía: con estas tres cualidades como referencia, los contratos inteligentes (Smart contracts) pueden ser aplicados a todo tipo de proceso de contratación.  

Así mismo, minimizan la incertidumbre durante este proceso, logrando que el registro de las transacciones se realice de la forma más segura posible. De todo ellos nos habla en este vídeo Nacho Amadoz, Consultor de Font Advocats; experto que puntualiza, como arranque de su intervención, que, basados en la tecnología blockchain (cadena de bloques) y a pesar de encontrarse en una etapa incipiente de desarrollo, tienen un gran potencial para dotar de mayor seguridad jurídica al tráfico económico.


Utilizando contratos inteligentes o Smart contracts no se hace necesaria la figura de terceros (notarios, abogados), por lo que el ahorro de costes es significativo. Por otro lado, el blockchain, con la gestión de activos digitales, elimina la posibilidad de falsear registros de base de datos.

 

¿Cómo funcionan los contratos inteligentes y sus ventajas?

Para entender lo tenemos que fijar la mirada, en primer lugar, en la tecnología en la que se basan. Esta tecnología es el blockchain; de carácter muy reciente, ya que tiene unos 10 años, desde hace poco tiempo se está empezando a usar para supervisar y certificar las operaciones en el tráfico económico.

Cuando nos referimos a blockchain lo hacemos de un ecosistema muy complejo y, por ello, podemos hablar de plataformas, protocolos, aplicaciones informáticas… Sin embargo, lo realmente interesante del blockchain es que es, básicamente, una base de datos que tiene unas características muy particulares:  la descentralización y la distribución.

Por ello, el interés del mundo jurídico y empresarial en estas aplicaciones se basa en la seguridad que pueden ofrecer tanto en el proceso de contratación como en el momento de ejecutar los efectos del contrato.ventajas blockchain y smart contracts

Esto es así, precisamente, por la tecnología en la que se basan, ya que falsear los registros de estas bases de datos es muy difícil, puesto que no depende de una única instancia. Están sujetos a una verificación que se da de manera descentralizada y que no está bajo el comando de ninguna de las dos partes que intervienen en la relación.

Su aplicación es posible en todo tipo de procesos de contratación: prestación de servicios, contratos financieros y de seguros, entregas de productos…

El carácter de las bases de datos que sostienen estos contratos minimiza la incertidumbre que se da en el proceso de contratación y esta es su gran ventaja.

Hay otras asociadas, como el pago con criptomonedas, el registro de todas las transacciones de una manera muy segura... Pero, sobre todo, es que ayuda a vencer la desconfianza entre las partes a la hora de contratar.

                       ➡️ Guías y recursos gratuitos: descubre todos nuestros ebooks, guías y descargables

 

Compartir en redes sociales Facebook Twitter Linkedin
Comentarios